Tipos de familias, familias reconstituidas
Estas familias las componen dos adultos que forman una nueva familia en la cual, al menos uno de ellos, trae un hijo fruto de una relación anterior. El padre/madre biológico ausente (fuera del hogar o en la memoria) tiene los derechos legales y emocionales sobre sus hijos, y el compañero/a de la familia reconstituida han de tener un papel complementario, pero no sustituto del padre/madre biológico, además de definido y aceptado por los demás.
Diferencias con la familia nuclear
Existen una serie de diferencias con la familia tradicional (padre-madre e hijos), según Visher y Visher (1993):
- Los adultos y los niños se unen en diferentes momentos evolutivos.
- Tienen modelos diferentes en relación a la familia.
- Los vínculos padres-hijos preceden a la pareja.
- Existe un padre/madre biológico fuera del hogar o en la memoria.
- En muchos casos existen hijos que tienen dos hogares.
- Si intentan ser una familia nuclear clásica, los hijos rechazan que el padrastro/madrastra suplante al padre/madre.
Tipos de familias reconstituidas
- Con madrastra: es la que el padre vive con sus hijos y se une a otra mujer. En este caso la imagen de la madrastra mala que no quiere a los pobres niños puede estar presente como realidad preconcebida, sobrevolar como un fantasma temido al inicio de esta relación, especialmente cuando los niños son huérfanos. Para combatir esa imagen, se puede caer en la necesidad compulsiva de que la madrastra ame desde el primer momento a sus hijastros, provocando un sentimiento de culpa por no poder sentir lo que siente y la incomprensión del marido y del resto de los familiares que le exigen, muchas veces sin decirlo, que sea como la madre de los niños a la vez que están todos convencidos de que nunca podrá serlo, ni lo desean.
Si la madre biológica vive, el que no se quede con los niños puede deberse a algún problema, no siendo infrecuentes el maltrato infantil, enfermedad mental o adicción. En este caso la competencia con la madrastra y el conflicto de lealtad en los hijos será la regla.- Con padrastro: es la más frecuente, ya sea por divorcio o por viudedad. La adaptación suele ser más fácil porque el hombre, si trabaja, está menos tiempo en el hogar y porque generalmente la madre atraviesa dos tipos de problemas, también típicos de las familias monoparentales; el económico y de disciplina. El padrastro puede aparecer como salvador de la familia, aunque los problemas de lealtad en los hijos y las rivalidades si el padre biológico también vive estarán presentes.
- Con padrastro y madrastra: cada miembro de la pareja trae sus propios hijos a la familia, y quedan fuera dos padres biológicos. El choque de ideologías y estilos educativos y las “diferencias” entre hijos propios y ajenos son escollos habituales.
- Con hijos comunes: en cualquiera de los otros tipos la nueva pareja tiene un hijo. El tener ese hijo puede estar motivado por el deseo de ser una familia nuclear “normal” o simplemente por querer tener un hijo juntos; si en la relación anterior fracasó, puede estar presente la fantasía de que ese hijo será diferente porque se quieren, lo mismo que será diferente la historia de su relación. Las diferencias entre hijos e hijastros pueden ser bastante dramáticas, aunque como dice Serrano (1986) puede actuar como aglutinante familiar si los hijastros son adolescentes.
La formación de la nueva familia
Comienza con la ruptura del primer matrimonio, ya sea por divorcio, separación o muerte, y requiere en primer lugar la elaboración del duelo de esa pérdida (Espina, 1991) para lo cual hace falta un año o más, y la disolución completa de la relación con el ex-cónyuge, lo cual, puede llevar de 2 a 4 años. Es necesario aceptar la realidad de la ruptura, estabilizar el divorcio, resolver la ira y la culpa, desarrollar nuevos roles y responsabilidades y modificar la relación con el ex-esposo.
La mayoría de las segundas nupcias no son tan románticas como las primeras y están marcadas por razones prácticas, como la crianza de los hijos, la soledad, las necesidades económicas, de afecto y sexuales; si están presididas por el impulso son frecuentes los fracasos, donde muchas nuevas parejas acaban en divorcio.
El nuevo matrimonio o unión repercute también en la familia extensa, los abuelos pueden ganar o perder nietos, yernos y nueras, y ello obliga a una reorganización más amplia en la que se reelabora el pasado haciéndolo parte del presente e integrando las nuevas experiencias.
Es importante, en la fase de creación de la nueva familia (Espina, 1994), que la pareja acuerde qué es lo que quieren para ellos y qué para los niños, y planifiquen un acercamiento progresivo. Es preferible que primero se desarrolle una relación positiva con los niños, dejando claro que se hacen cargo de las dificultades que este cambio entraña, y después centrarse en la nueva organización familiar.
En el caso de familias reconstituidas con padrastro, los hijos menores de 11 años prefieren reconstruir la familia nuclear, deseando que el padrastro haga de padre, mientras que para los mayores de 11 años éste puede ser un amigo si se supera la rivalidad. El conflicto de lealtad hacia el padre ausente (aunque haya muerto) puede llevarles a boicotear la nueva pareja y debe abordarse elaborando el duelo; y si el padre vive, intentando una colaboración entre padres biológicos y padrastro para el cuidado de los hijos. Es conveniente que los hijos y el padre ausente conozcan previamente a la nueva pareja para ir llegando acuerdos.
En cuanto a la nueva pareja, es de una importancia crucial fortalecer sus vínculos y no permitir que las ruidosas necesidades de los hijos ahoguen la intimidad de nuevo matrimonio. Por ellos es importante crear en torno a la pareja un límite que proteja su intimidad, y darle tiempo para elaborar su relación.Toda nueva pareja necesita pasar sola cierto tiempo dedicado al afecto. Para que una nueva pareja dé resultado, hay que hacer lo mismo que con cualquier otra actividad: dedicarle horas.
buenas debido a una separacion ahora soy totalmente diferente si antes no selaba ahora si. tengo problemas con mi pareja ay malas palabras me quire tratar como una basurita………… es el papa de mi niña tubimos dos mese separados porque nos dejo por otra mujer pero lo perdone y ahora me siento como si no alla tomado la mejor decicion ayudame por favor lo quiero…………
15 Enero 2010 a las 20:11primeramente.gracias por.tener espacio para hablar de la familia.mi caso es muy especial. yo estoy solo en bilbao .tengo un niño.que es mi vida.la madre lo quiere llevar a estados unidos.que debo hacer.alguien me puede ayudarme.ya yo no quiero problemas.judiciales.con su madre lo unico.que quiero.es no perderle.a mi unico hijo .gracias.
16 Enero 2010 a las 19:02Hola Johana:
Cuando una relación de pareja se ha dañado con una infidelidad es muy complicado volver a tener la confianza en la persona amada, requiere mucho esfuerzo por parte de ambos para que la relación siga adelante.
Le perdonaste, y volviste con él porque le quieres.
Pero él a ti?, si te trata como una basura, a pesar de que sea el padre de tu hija, tendrás que pensar qué es lo mejor para tí, porque todos tenemos derecho a sentirnos queridos y amados, sobre todo por nuestra pareja.
¿Sientes que también esto está afectando a tu hija?, el deber de una madre es protegerla y darle un entorno de cariño para que crezca sana y fuerte.
Un saludo.
18 Enero 2010 a las 11:39Hola Patrick:
Siento mucho la situación en la que te enuentras, es muy desgarradora emocionalmente.
La única via, sino no hay un acuerdo entre los padres, es a través de abogados y un juez, para que se puedan proteger los derechos del niño a pesar de los desacuerdos entre los padres.
Antes de llegar a la via judicial intenta por todos los medios establecer un diálogo con tu pareja, bien los dos solos o bien, a través de un profesional especializado en mediación familiar que cuente con un asesoramiento jurídico de lo que estás planteando.
Un saludo.
18 Enero 2010 a las 11:47mi familia es la union de todas las formas de familia posible. Yo era soltera con un hijo y padre biologico ausente y mi marido era separado con una hija (con una madre biologica violenta y sin la tenencia de suhija). Todas nuestras peleas son por nuestros respectivos hijos. Creo que no podemos integrarnos y lo peor es que ahora tenemos nuetra hija propia y no se que hacer. Sus insultos para con mi hijo me tiene cansada. Sus palabras son inutil parasito pelotudo pendejo maleducado. Le exigi que terminara con los insultos pero creo que no van a parar y ahora que hago???
9 Septiembre 2010 a las 13:35