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Estos son algunos de los problemas más comunes que suelen aparecer en estas familias, que son cada vez más frecuentes:
  • Intromisión de cónyuges anteriores: los hijos, la pensión y los suegros suelen ser puntos de unión entre los ex-cónyuges y, muchas veces, favorecen la continuidad de viejas rencillas y manejos. Los antiguos esposos no pueden se ni amigos, ni pelearse con auténtica libertad, tienen que mantener una distancia cauta.
  • Amenazas de no continuar la relación marital: como uno o los dos ya han pasado por la experiencia de la separación, es una posibilidad más real y amenazadora ante cualquier discrepancia.
  • Discusiones económicas: después de la primera experiencia, con todos los problemas económicos que acarrea, es frecuente que la pareja desee mantener las cuentas separadas “por lo que pueda pasar”; el tema de los subsidios del ex-cónyuge suele ser tema de conflicto, sobre todo cuando éste no paga lo que debe (que suele ser frecuente), y el nuevo cónyuge no desea hacerse cargo de las necesidades de unos hijos que no son suyos. Si la pensión es pagada, o uno de los cónyuges es viudo y cobra una pensión, puede ser un factor que les lleve a no casarse y a exponerse al rechazo de los familiares.
  • Entradas y salidas de los hijos: si existen dos hogares, los hijos (sobre todo, los adolescentes) pueden chantajear con irse al otro hogar si no se les deja hacer lo que desean. Resulta frecuente, que los hijos se conviertan en los informadores, para ambos padres, de lo que hace el otro.
  • Autoridad diferente para cada hijo: si tienen hijos propios de antes del nuevo matrimonio, cada uno tenderá a aplicar la autoridad a su manera con sus hijos, dándose diferencias que dificultarán la integración de los hermanastros.
  • Boicot de los hijos al la nueva pareja: si desean expulsar al extraño, éste puede ponerse autoritario o agresivo y el progenitor acabará poniéndose del lado de sus hijos abriéndose una brecha en la pareja.
  • Celos del progenitor ausente hacia la relación de sus hijos con el nuevo cónyuge: el padre custodio puede ver la amistad del(los) hijo(s) con el otro padre como una deslealtad hacia él/ella y reaccionar en consecuencia.
  • Pérdida de las barreras o límites sexuales: entre padrastro e hijastros, y entre hermanastros.
  • Diferentes relaciones de los abuelos con diferentes “tipos” de nietos: es posible que hagan más distinciones que las que ya hacen los padres acentuando la situación de la desigualdad., favoreciendo a sus herederos y ver a los otros como intrusos, sobre todo si rechazan al nuevo cónyuge.
  • El mito de la familia instantánea (Colapinto, 1987): estas familias marchan a distintas velocidades, generalmente, los hijos van más lentos que los padres en la constitución de sus relaciones mutuas y con el nuevo padre/madre. Se debe a que con frecuencia, los padres han ido creando su vínculo sin que los hijos de ambos tuvieran una conciencia clara de la importancia de la nueva relación, y un día se encuentran que tiene un padre/madre nuevo al que deben cierto reconocimiento, amor, respeto, etc. Una de as formar de sincronizar los tiempos es que los hijos sean partícipes de la historia de cómo se llegó a la nueva pareja.
  • Cambios estructurales en las relaciones de las dos familias: los hijos sufren la pérdida de la relación privilegiada que previamente tenían con sus padres biológicos y ahora tienen que compartirlo no sólo con otro adulto, sino también con otros “hermanos”, en el caso que los haya.

El trabajo con familias reconstituidas en Terapia Familiar

El tipo de realidad familiar, cuanto menos, peculiar y hace que los problemas puedan ser potencialmente más serios y desde luego más complicados.

Los objetivos son:

  • Facilitar el paso de la cultura familiar anterior a la nueva etapa de familia reconstituida
  • Ir creando el sentido de pertenencia a una nueva familia
  • Asentar la nueva relación de pareja, después de un divorcio, separación, muerte o etapa de soltería.
  • Desarrollar las nuevas relaciones entre padrastros-hijastros y hermanastros.
  • Fomentar relaciones fluidas y cooperativas entre familias biológicas y reconstituidas.
  • En el caso de familia reconstituida con padrastro, reafirmar la capacidad de la madre de gobernar a sus hijos, sin ser “rescatada” por su nuevo marido.
  • Ayudar a los hijos a tener y expresar la diferente gama de sentimientos que les provocan los padres biológicos y los padrastros.

Ventajas de las familias reconstituidas

Después de tantos problemas, es bueno señalar los aspectos positivos, pues sino podríamos caer e una visión catastrófica de estas familias que nos lleve a pensar que son altamente problemáticas.

Se puede resaltar como positivo, en las familias reconstituidas la flexibilidad, creatividad y tolerancia hacen de la familia un lugar rico de intercambio y experimentación de nuevas formar de relacionarse, y el ejercicio de roles menos enquistados que los tradicionales. El experimentar que las relaciones no son eternas ni ideales, les da una actitud más tolerante hacia la vida.

Problemas en Familias Reconstituidas Revisado por Myriam Girbau en . Articulo sobre problemas en familias reconstituidas o reconstruidas Las problemas mas frecuentes que se encuentran en familias reconstituidas o reconstruidas Valoración: 5